Acamonchi Art Studio

Acamonchi Art Studio

1. ¿Cómo defines la región TJ-SD?

Para mi la intersección Tijuana-San Diego además de compartir la misma geografía y clima, también enfrenta retos similares desde la economía y factores sociopolíticos que determinan la vida en ambas partes.
En mi caso sigo siendo un diseñador-artista mexicano radicado en Estados Unidos, un artista que puede tener dos puntos de vista sobre una misma situación. El sentir de esta intersección me permite tomar ventajas como explorar conceptos y ponerlos en práctica. Finalmente estas conclusiones me permiten representar pictóricamente este sentir.

2. ¿Cómo defines tu trabajo?

Trabajo en dos áreas esenciales: diseño grafico y arte visual; ambas áreas se nutren de la cultura urbana. Trato de mantener el estilo de diseño con lo que represento pictóricamente partiendo de intereses como activismo político, la industria de la música independiente (que van desde hip- hop, indie, punk o electrónica), también en los deportes de acción como skateboarding o el ciclismo y en general la promoción de productos o servicios enfocados al mercado urbano.

3. ¿Cómo se refleja el contexto geográfico (región TJ-SD) en tu trabajo?

Mi trabajo va desde la promoción del Colectivo Nortec hasta lo que se conoce como Street Art en la actualidad. Pintas callejeras ilegales, eventos informales en espacios independientes hasta el CECUT o el Museo de Arte Contemporáneo de San Diego, lecturas en The Art Institute y la decoración de espacios residenciales de lujo.

Acamonchi Art Studio | Gerardo Yepiz

Gerardo Yepiz

Acamonchi llegó a una forma de mirar. Muchos hacen imágenes, pero pocos consiguen hacerlas desde una mirada inusual y producir una obra, es decir, esa contradicción consistente en realizar una serie coherente de excepciones.

Los que no somos artistas a veces miramos a través de los artistas. Ell@s nos permiten reformar nuestra visión, conocer su obra es una reeducación de la percepción. Pocos son los verdaderos artistas visuales pero todos podemos disfrutar. Diría que Acamonchi es uno de esos pocos artistas. Pero Acamonchi ha sido varios: el artista del correo e internet, del fanzine y el hand-out, de las redes y el archivo, de la calca y el esténcil, el pintor y el graffitero, el diseñador y el urbanauta.

La obra de Acamonchi puede servir para recorrer puntualmente muchas de las corrientes innovadoras del arte de las últimas décadas. Eso es extraordinario. Muchos ya podemos mirar a través de Acamonchi. A veces, por ejemplo, no puedo mirar un auto, una bicicleta, el rostro de Rafa Saavedra, Colosio o Raúl Velasco sin Acamonchi. Hay colores y yuxtaposiciones que inevitablemente veo a través de Acamonchi, que ya no está solamente (allá) en sus obras sino (aquí) dentro de la retina.

Es también extraordinario que Acamonchi haya logrado transitar tantas esferas de experimentación estética sin perder su congruencia: vincular su arte a un modo alterno de vida, simultáneamente más rasposo y más amable. Su obra conjunta encanto y crítica; disfrute y experimentación; edge & fun; punk y pop. Acamonchi es un borderizo. Pero no sólo de dos países. Las obras de Acamonchi no están sueltas. Su diversidad es sorprendente pero hay una unidad. Descubrir esa unidad nos toca a nosotros. Acamonchi ya nos dio la clave: ya nos dio su forma de mirar. Estimular los ojos. El don de estar en otros.
Hache Yépez (2014).